Las misteriosas fuerzas de la naturaleza

Dos tomos bastan a Asuka Ishii para ofrecernos una maravillosa historia sobre la razón y lo inexplicable, la emoción de nuevos descubrimientos y el respeto a la naturaleza. Una obra mágica que llega al corazón.

Fieles a nuestra idea de publicar manga de calidad tanto gráfica como argumental, fresco y que deje poso tras su lectura, comenzamos 2021 lanzando Los sonidos del firmamento. Este título, serializado en la revista Good! Afternoon entre 2017 y 2018, atrae no solo por tener un atractivo apartado visual, sino por su historia, un relato que ahonda en la relación entre el hombre y la naturaleza, mostrando la fuerza que posee esta a la hora de marcar el destino de las personas. Su autora es Asuka Ishii, graduada en la Universidad de Arte de Tama, quien comenzó su andadura como mangaka en 2014 tras llamar la atención en unos premios de cómic organizados por Kodansha. Más allá de varias historias cortas, precisamente Los sonidos del firmamento es su obra más importante hasta el momento. En ella ofrece un auténtico recital con los lápices, siendo el dibujo uno de los grandes reclamos del manga. Pero es que argumentalmente no se queda corta, y regala al lector una narración sensible, mágica, intimista, donde la mitología propia de una isla alejada de la modernidad de las grandes urbes permite al protagonista reencontrarse consigo mismo y empezar a valorar la vida en su correcta medida.

En el archipiélago de Ogasawara se alza Aoshima, una isla rebosante de luz, olas y viento. Un efímero destello que desaparece entre la rutina diaria, como una visión fuera de toda lógica, es la encargada de dar la bienvenida a su antiguo hogar a Tatsumi, el nuevo profesor de la escuela local. El ahora joven veinteañero se marchó de allí cuando era apenas un crío, y siempre ha recordado las palabras de su madre acerca del colgante que nunca se quita del cuello: “Es un amuleto que te ayudará a crecer fuerte y sano. Algún día, cuando seas mayor, regresaremos a la isla y se lo devolveremos”. En Aoshima, Tatsumi se reencuentra con Haru, una amiga de la infancia, también profesora, con quien empieza a vislumbrar extraños fenómenos en el día a día. En compañía de ella y de sus dos curiosos y animados alumnos, Katsuki y Sô, se verá envuelto en la magia que esconde la isla en la que nació y entenderá que, a veces, tienen lugar sucesos que carecen de lógica y se deben aceptar tal como son.

Sabemos que obras como Los sonidos del firmamento nunca van a ser superventas, pero tampoco aspiramos a ello. Tan solo a que, quienes le deis una oportunidad, sintáis lo mismo que nosotros al leerla por primera vez. Porque no cuesta nada simpatizar con Tatsumi, ese tipo estirado que solo cree en aquello que puede explicar y que de repente no deja de experimentar situaciones fuera de toda razón. Tampoco tarda uno en divertirse con los liantes de sus dos alumnos, ni en desear conocer más acerca de la magia que envuelve Aoshima a través de los ojos de unos habitantes que parecen acostumbrados a los hechos enigmáticos, en especial esa misteriosa anciana Suzu... La delicadeza y el sosiego con que Ishii logra crear una atmósfera tan especial mediante unas viñetas preciosistas y unos personajes encantadores favorece el desarrollo de la historia, en la que fluye con naturalidad la imprescindible evolución del protagonista. Dejarse llevar por ese ambiente mágico también es clave para disfrutar en toda su magnitud de un manga rebosante de fantasía que despierta tus sentidos, y que hace pensar en mangas como Regreso al mar, Mushishi o uno de nuestros primeros títulos, Suiiki. Si decides acompañar a Tatsumi de regreso a esa maravillosa isla azul, un consejo: abre tu mente y deja que la isla te muestre hasta dónde llega la fuerza de la naturaleza, hasta dónde llegan los sonidos del firmamento.